Salames
El día del amigo en cierta forma no es más que otra imposición, simpática, pero imposición al fin.
Creo que la cuestión no es lo que tapa (internas entre amigos, apariciones de amigos extraviados, etc. se pasan por alto solo por ser el día de…) sino lo que descubre y es que tristemente, en algunos casos la amistad toma valor un solo día, subvirtiendo el orden real del afecto.
Como ejemplo de esto va lo que pasó en la cola del bar al que fuí el sábado. Grupo de amigos exaltados por la fecha, discuten, que “fulano es un salame, porque no se hizo un tiempo para salir con nosotros y quería salir ayer y el día del amigo es hoy”. En mi intoxicación mental pensaba: Claro, hoy es EL día ¿pero no hubiese sido más valorable en términos de amistad festejar el viernes que era cuando podía el salame y de esa forma estar todos juntos?.
Eso es lo que no cuaja de todas estas pequeñas celebraciones de algún lazo afectivo, más allá de la discución de sus orígenes comerciales o no. Y es justamente que fuerza a practicar el cariño con el calendario en la mano o sino se corre el riesgo de transformarse en el salame del grupo.

